miércoles, 9 de febrero de 2011

Basic Vanilla Cupcakes o lo que es lo mismo, las Magdalenas de "toda la vida"

Se acerca San Valentín, y, aunque yo sea una escéptica porque a mi novio lo amo todo el año, no solo el 14 de febrero, voy a proponer una receta sencilla con la que sorprender a tu pareja en ese día "tan especial" (odio las frases hechas, pero ¿que se le va a hacer?).
Te propongo que cojas el delantal, te enharines las manos y te metas entre fogones para hacer unos deliciosos cupcakes (conocidos in Spain como Magdalenas. En otro post explicaré las diferencias entre Cupcakes, Magdalenas y Muffins).
Comenzamos con los ingredientes:
100 gr. de harina
1 cucharadita de levadura
100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
100 gr. de azúcar
2 huevos grandes ligeramente batidos
1 cucharada de leche (opcional)
Manos a la masa:
Precalentamos el horno a 180º. Preparamos un molde de magdalenas o muffins, se consiguen muy económicas en Rocasa (señores de Rocasa atentos a la publicidad gratuita) y le colocamos las cápsulas de papel. Luego tamizamos la harina junto con la levadura. Añadimos la mantequilla, azúcar y huevos y batimos durante un par de minutos hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados. Si por un casual la mezcla quedara demasiado "pesada" (es decir que cuando la vas a batir el bíceps te dice ¡por favor, para!) le añadimos la cucharadita de leche y seguimos batiendo. Con esta mezcla vamos rellenando las cápsulas, pero solo un tercio de la capacidad, no hasta el borde. Horneamos durante 15 ó 20 minutos (como siempre digo, depende del horno) o hasta que esté firmes al tacto, hayan subido uniformemente y estén doraditos. Los dejamos enfriar ligeramente y los retiramos del molde. Dejamos enfriar completamente y los decoramos al gusto: con buttercream, fondant o chocolate... OBSERVACIÓN: Si deseas hacer algunos cupcakes de chocolate, puedes sustituir 25 gramos de harina por la misma cantidad de cacao en polvo.
Como observaréis es una receta suuuuuuuuuper sencilla y al alcance de todos.
Ahora solo queda disfrutarlos... Bon appétit, mes amis.

2 comentarios:

  1. Son tan monas...que me daría pena comérmelas!

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  2. Jean Claude, gracias, ésas las hice yo, pero te aseguro que con los olores que desprende eso recién salido del horno, te olvidas del glamour y de lo bonitas que son, ja ja ja :)

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